Consenso sobre el aceite de palma: sostenibilidad, nutrición, industria y seguridad alimentaria

Durante los años 2017 y 2018 se generó en España y en Europa una gran alarma social en torno al aceite de palma. Buscando dar una respuesta a la sociedad, la Fundación Española para el Aceite de Palma Sostenible y el Grupo de investigación ImFine de la Universidad Politécnica de Madrid organizaron una reunión de expertos en diferentes áreas (nutrición, toxicología, industria alimentaria, sostenibilidad, salud pública) con gran prestigio nacional e internacional, que tuvo lugar en Madrid el 3 de julio de 2018. El objetivo de la misma era tratar desde un punto de vista científico los temas más controvertidos en torno al aceite de palma (nutrición, sostenibilidad, seguridad alimentaria, entre otros). Así, tras la reunión se podría redactar un documento consenso que sirviera como referencia a la hora de contrastar información.

El debate en torno al aceite de palma es un ejemplo de la complejidad de producir alimentos para una población mundial que se ha cuadruplicado en los últimos 100 años (1920-2019) y sigue creciendo, especialmente en los países en vías de desarrollo. Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, el número 12 se refiere en concreto a la producción y consumo sostenibles y los objetivos 2, 3 y 6 tienen también derivadas que afectan a la producción de alimentos y a la relación entre alimentación y salud. No debemos olvidar que para el año 2030 se espera que el número de habitantes en el mundo sea de 8.600 millones de personas, y en 2050, 9.800 millones, lo que sin duda plantea un problema de sostenibilidad en sí mismo.

Las conclusiones que derivan de este documento son las siguientes:

Sostenibilidad:

1. En respuesta al impacto medioambiental que suponía el cultivo de las palmas de aceite, hace 15 años que se constituyó la mesa redonda para el aceite sostenible (RSPO) por la que se certifica la sostenibilidad de la producción del aceite de palma.

2. La “Declaración de Ámsterdam” insta a incluir la sostenibilidad en toda la cadena de producción de alimentos. A ella están adheridos varios países y organizaciones, entre las que se encuentra la RSPO, que estableció el compromiso de la implementación del aceite de palma 100% sostenible en la cadena alimentaria europea para 2020.

3. Debido al trabajo realizado durante los últimos años, la palma es uno de los productos agrícolas que lideran la producción sostenible, aunque la preocupación sobre la sostenibilidad se hace también patente en diversos cultivos de forma global. Es primordial concienciar al consumidor sobre la importancia que tiene el hecho de que su elección sea de productos sostenibles para contribuir al mantenimiento del medio y a la economía local de los países productores.

Nutrición

1. La revisión de la evidencia científica actual sobre la seguridad del aceite de palma indica que su consumo en cantidades moderadas, y en el marco de una dieta variada, equilibrada y suficiente, no representa riesgos para la salud.

2. Diversos estudios más o menos actuales están haciendo replantear dogmas muy asimilados sobre la grasa saturada y su relación con la salud cardiovascular. En caso de confirmarse estos estudios recientes, la asociación entre consumo de grasas saturadas y riesgo cardiovascular podría modificarse o, al menos, matizarse.

3. A día de hoy, no hay evidencias que indiquen que deba modificarse las recomendaciones de ingesta de grasa, que no debe exceder el 20-35% de las kilocalorías totales (unos 60-90 g/día), ni tampoco para modificar el criterio de que la ingesta de grasas saturadas no supere el 10% de la energía total.

Industria alimentaria:

  1. La industria es la primera interesada en mantener un alto nivel de calidad de producto y satisfacer las demandas del consumidor. Dentro de estas demandas y en lo referente al aceite de palma, aparte de los aspectos nutricionales, se sitúa también como esencial, la seguridad alimentaria y en menor medida, pero cada vez con mayor fuerza, la sostenibilidad.
  2. Es una realidad que la industria ya está consumiendo aceite de palma sostenible, y la previsión es que vaya aumentando paulatinamente el uso de aceite de palma certificado RSPO y refinado con procesos más suaves que incidan en una reducción significativa de la presencia de contaminantes químicos de origen tecnológico.
  3. Es fundamental la colaboración con la Universidad, los Centros Tecnológicos y los medios de comunicación para la difusión de información objetiva y no sujeta a opiniones sesgadas.

Seguridad alimentaria:

1. En la actualidad, no hay evidencia científica (experimental y/o epidemiológica) que permita asociar el consumo de aceite de palma con una mayor incidencia o mortalidad por riesgo cáncer en seres humanos.

2. Tanto la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) como el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) han establecido los niveles de TDI para los contaminantes tóxicos que se generan al procesar los aceites vegetales (3-MCPD y GE) en 4 µg/kg de peso corporal/día y 2 µg/kg de peso corporal/día, respectivamente. Considerando estas recomendaciones, la Comisión Europea ha modificado su Reglamento de Contaminantes respecto a los GE y está trabajando en el 3-MCPD.

Tras un año de trabajo, el pasado mes de agosto se ha publicado este documento en la prestigiosa revista científica Nutrients.

https://www.mdpi.com/2072-6643/11/9/2008

Descarga el documento Palm Oil on the Edge aquí

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