«En REPSA cumplimos con la legislación laboral y luchamos por los Derechos Humanos»

Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible habla con Rubén Morales, subdirector de Asuntos Corporativos de Grupo HAME, sobre el reporte de Sostenibilidad 2018

Recientemente han presentado su Plan de Acción de Sostenibilidad 2017-2018. De entre todas las acciones llevadas a cabo, ¿de cuál os sentís más orgullosos y por qué?

Durante el 2017-2018 implementamos proyectos de gran impacto en materia ambiental, social y laboral, pero lo que más nos enorgullece es la sistematización de nuestra estrategia de sostenibilidad con orientación hacia la mejora continua. Esto se refiere al establecimiento de una Política Corporativa de Producción Responsable y Sostenible, con compromisos específicos, metas cuantificables, reportes periódicos y mecanismos de monitoreo para asegurar que las mejoras sean una constante y no acciones aisladas.
Actualmente REPSA, y todas las empresas de palma de Grupo HAME, cuentan con un plan anual de sostenibilidad, con reportes cuatrimestrales y un reporte final, que permite a todas las partes interesadas ser testigos de nuestro camino hacia la producción sostenible de aceite de palma. Para ejecutar transparentemente estos planes, hemos impulsado el monitoreo ambiental participativo con grupos de interés que acompañan la toma de muestras para la evaluación de calidad del aire y agua, además organizamos giras educativas a las plantaciones para dar a conocer las prácticas sostenibles en el cultivo y extracción de aceite de palma.

Durante el ejercicio de la actividad recogida en este plan de acción, han trabajado firmemente en el cuidado medio ambiental, ¿qué acciones llevan a cabo para reducir los impactos negativos de vuestra actividad y potenciar los positivos?

La gestión ambiental en REPSA contempla dos líneas de acción que mitigan los impactos negativos y potencian los positivos:

  • El uso responsable de los recursos naturales -agua, suelo y atmósfera-, donde destacan buenas prácticas agrícolas e industriales como el Plan de Conservación de Suelos, el Manejo Integrado de Plagas a través de control biológico, el Manejo Integrado de Residuos y Desechos sólidos, el tratamiento responsable del efluente derivado del proceso de extracción de aceite y el Plan de Reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).
  • La segunda línea de acción es sobre la conservación de la biodiversidad, dentro de la cual se encuentra la reforestación y el programa de manejo forestal para incrementar reservas de carbono, la habilitación y protección de corredores y conectores biológicos, el monitoreo de la diversidad biológica -flora y fauna- y el Plan de Mantenimiento y Mejora de sitios de Altos Valores de Conservación (AVC). Entre 2016 y 2018 reforestamos 155 hectáreas de zonas ribereñas y actualmente resguardamos 213 hectáreas de Bosque Ribereño. Además, tenemos la Reserva Tamarindo, una reserva forestal privada de 54 hectáreas la cual cuenta con un plan de manejo y protección.

¿De qué manera tratan y analizan los residuos generados?

El efluente como residuo del proceso industrial de extracción de aceite, es manejado a través de un sistema de tratamiento de agua residuales especial, donde se procesa para reutilizarse en fertirriego. Esto se logra por medio de un sistema de lagunas de con fases para la reducción de carga orgánica, oxidación y separación de los sólidos sedimentables. El agua pulida es dirigida al reservorio de fertirriego para el reúso agrícola. Los sistemas de tratamiento son evaluados 2 veces al año por laboratorios externos para asegurar cumplimiento con lo establecido por la legislación nacional para el reúso de aguas residuales.

Los desechos sólidos del proceso de extracción de aceite se utilizan en la plantación como materia orgánica que mejora los suelos.  En la planta de beneficio se emplea la fibra y cascarilla de la nuez para la cogeneración de energía eléctrica.

En REPSA contamos con un Plan de Manejo Integral de Residuos y Desechos Sólidos que consiste en la caracterización, clasificación y gestión adecuada de los desechos generados en la operación, enfocado hacia los criterios de reducción, reúso y reciclaje.

  • Los desechos no reciclables -orgánicos y basura común- son tratados y posteriormente aprovechados en la operación agrícola como abono orgánico.
  • Los desechos reciclables son gestionados por empresas especializadas acreditadas ante el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), para garantizar una disposición final adecuada.

¿Llevan a cabo alguna acción para reducir la emisión de Gases Efecto Invernadero?

Dentro de nuestro Plan de Reducción de Emisiones de GEI cabe destacar el manejo integrado de plagas a través de control biológico, que nos ha permitido disminuir en un 26% el uso de productos fitosanitarios en los últimos años. Otra de las acciones es la ejecución del Plan de Nutrición Vegetal y el análisis de disponibilidad de nutrientes para aplicar únicamente las cantidades necesarias de fertilizantes sintéticos y minerales. Además, contamos con una bio-evaporadora -planta compostera- para la evaporación de una porción del efluente y la producción de abono orgánico, reduciendo las emisiones de gas metano del sistema de lagunas de oxidación. Actualmente estamos en proceso de adecuar uno de los sistemas de tratamiento de efluente para la captura de metano producto del efluente.

Estos avances los medimos anualmente mediante la metodología de la Norma ISCC y realizamos dos monitoreos de calidad del aire en ambas plantas de beneficio y en las 2 comunidades más cercanas.

La defensa de los Derechos Humanos ha sido una de sus máximas, ¿cómo se refleja esto en la relación con los trabajadores?

Para incorporar al modelo de negocios un enfoque transversal de derechos humanos (DDHH), realizamos un diagnóstico sobre el impacto de las operaciones en los DDHH de trabajadores y comunidades. Identificamos brechas, definimos acciones para abordarlas y alineamos nuestra gestión de seguridad a los Principios Voluntarios en Seguridad y Derechos Humanos. En 2018 hicimos oficial la Política de Producción Responsable y Sostenible, con un compromiso específico para la promoción, respeto y protección de los DDHH. Actualmente estamos fortaleciendo la capacitación sobre políticas corporativas para trabajadores, en aras de promover conductas alineadas a nuestros valores.

Estas acciones no estarían completas sin la reformulación del Mecanismo de Quejas y Consultas para atender y resolver cualquier transgresión, incidente o inconformidad dentro de nuestra operación. Estamos conscientes que los esfuerzos de prevención deben ir acompañados de las medidas adecuadas de corrección, y para eso habilitamos este sistema de quejas y consultas. Esperamos que estas iniciativas contribuyan a promover una cultura organizacional enfocada en el respeto de los DDHH y que afiancen la relación de la empresa con sus trabajadores y comunidades vecinas.

¿Cómo se trabaja para ofrecer a los trabajadores buenas condiciones laborales?

En REPSA, además de cumplir con la legislación laboral guatemalteca en materia de salarios y prestaciones, implementamos programas de capacitación continua para promover los Derechos Humanos y prevenir la violencia y la intimidación. Todos los trabajadores reciben información sobre sus derechos y obligaciones laborales, y sus condiciones contractuales. También se capacitan sobre los valores corporativos, el Código de Ética y la Política de Producción Responsable y Sostenible de la empresa. Para atender de forma oportuna, transparente y eficaz las inconformidades, ponemos nuestro Mecanismo de Quejas y Consultas a disposición de los trabajadores y las comunidades.

Todos los trabajadores que provienen de municipios vecinos cuentan con las condiciones para hospedarse en las instalaciones de REPSA. Los 9 campamentos donde se alojan ofrecen agua potable, duchas y sanitarios, así como áreas de recreación deportiva; además se les provee servicio de alimentación y transporte.

Nuestro programa de Salud y Seguridad Ocupacional (SSO) mantiene una continua y estricta vigilancia de los riesgos potenciales en cada punto de trabajo para prevenir accidentes laborales y enfermedades ocupacionales. A través de la promoción de prácticas seguras de trabajo logramos reducir la tasa de accidentes laborales en 48% entre 2018 y 2019. En REPSA contamos con brigadas de emergencias y clínicas equipadas para atender primeros auxilios, así como un Comité de SSO integrado por representantes de los trabajadores con el objetivo de promover y evaluar el cumplimiento del programa de SSO.

Su plan de acción también contempla ayudar al desarrollo local, ¿cuáles han sido sus principales logros en este sentido?

Como empresa, nuestra primera responsabilidad con las comunidades es la mitigación de nuestros impactos por operación, por lo que en 2019 iniciamos la actualización de los Estudios de Impacto Social (EIS). Utilizando una metodología participativa que involucra a los trabajadores y las comunidades en la identificación de los impactos, los hacemos partícipes de la implementación de los planes de mitigación a través de la rendición de cuentas periódica.

En términos de inversión social, nuestro modelo de desarrollo local consiste en trabajo conjunto con las comunidades, gobierno local y otros actores. Consideramos que entre las actividades con mayor impacto se encuentra el trabajo de la empresa con las mujeres q’eqchíes, una de las etnias mayas de Guatemala. Contamos con distintos programas de fortalecimiento de capacidades para apoyarlas a convertirse en protagonistas de su propio desarrollo. Entre ellos destaca la Escuela de Campo Agroambiental (ECA) que ofrece capacitación sobre agricultura de traspatio, ahorro, prácticas saludables y seguridad alimentaria, entre otros. Nuestro trabajo busca dotarlas de herramientas y conocimientos para mejorar su calidad de vida. Como resultado, hemos visto un incremento de la participación de las mujeres en la gestión del desarrollo de su comunidad, en algunos casos integrando Comités de Mujeres y liderando iniciativas.

¿Están trabajando en nuevas acciones, diferentes a las ya realizadas en 2017-2018, para conseguir su propósito de posicionarse como empresa líder en la producción responsable de aceite de palma?

Actualmente REPSA, y las demás empresas de palma de Grupo HAME, ejecutan su Plan de Sostenibilidad 2019, el cual mantiene las acciones permanentes del plan 2017-2018 e integra nuevas derivadas de los compromisos adquiridos en la Política de Producción Responsable y Sostenible. Entre las acciones nuevas a destacar se encuentra la gestión de los Comités de Salud y Seguridad Ocupacional (SSO), la evaluación participativa de los impactos generados por la operación y la ejecución de los planes de mitigación. Consideramos que una de las acciones más relevantes de este año es la auditoría externa al Mecanismo de Quejas y Consultas, conducida por Earthworm Foundation (EF), Oxfam Guatemala y la consultora independiente A Social Licence to Operate (ASLO) la cual nos permitió evaluar la eficiencia del mecanismo e identificar áreas de mejora.

Muchas personas hoy día tienen una visión negativa sobre la producción del aceite de palma. Como cultivadores de esta planta, ¿cómo perciben esta tendencia?

Sabemos que hay mucha información circulando al respecto del aceite de palma, aunque no toda es verídica. Hay mucha estigmatización sobre el cultivo que genera una percepción negativa y dificulta evidenciar que se puede producir aceite de palma sostenible. Es nuestra responsabilidad como productores, y de todos los involucrados en la industria, mantener las mejores prácticas sociales, ambientales y económicas; así como comunicar de forma abierta y transparente, rindiendo cuentas sobre nuestro qué hacer para contribuir a promover información real y cambiar la percepción que existe. Estamos seguros que nuestros planes de sostenibilidad nos permitirán en un mediano plazo, demostrar que se puede producir aceite de palma de forma sostenible.

 

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