El cultivo de palma aceitera es una de las actividades agrícolas más rentables en el ámbito internacional; sin embargo, en la actualidad, enfrenta numerosos desafíos. Ante esta situación, la agrosilvicultura ha surgido como una alternativa innovadora y sostenible. Esta práctica permite combinar el cultivo de la palma aceitera con otras especies forestales, lo que mejora la resiliencia del ecosistema y mantiene una producción eficiente.
Ante la necesidad de modelos más sostenibles, el proyecto TRAILS (climate Resilient landscapes for wildLife conservation; Paisajes Resilientes al Clima para la Conservación de la Vida Silvestre) ha desarrollado un enfoque innovador en el estado de Malasia, Sabah. Dicho proyecto evaluó plantaciones que integran la palma aceitera con otros árboles forestales autóctonos, con el objetivo de analizar su compatibilidad y los beneficios ecológicos que pueden aportar, incluyendo la conservación de biodiversidad y la captura de carbono. Este enfoque se basa en el estudio realizado por Rival, A. et al., titulado “Innova’ve planing designs for oil palm-based agroforestry” que explora diferentes estrategias de integración de la palma aceitera en sistemas agroforestales sostenibles.
Profundizando en el proyecto TRAILS, se pusieron a prueba tres esquemas de plantación. En primer lugar, las hileras intercaladas, que buscan determinar la capacidad de la palma aceitera para desarrollarse en competencia con otros árboles forestales, al mismo tiempo que permiten evaluar su impacto en la productividad del cultivo. En segundo lugar, la plantación mixta de árboles, que se centra en evaluar el crecimiento de diez especies forestales autóctonas en un sistema de asociación con la palma aceitera, estudiando diferentes densidades y patrones de distribución para maximizar el beneficio mutuo. Finalmente, en tercer lugar, las islas de árboles, que crean grupos homogéneos de árboles dentro de la plantación de palma aceitera, permitiendo una comparación precisa de la biodiversidad y el desarrollo forestal.
Para garantizar la solidez de los resultados, se implementaron diversas estrategias de monitoreo y seguimiento del crecimiento y supervivencia de los árboles. Además, se recopilaron datos climáticos y biológicos mediante sensores y estaciones meteorológicas, lo que permitió evaluar el impacto de estos sistemas agroforestales en el ecosistema circundante. En cuanto a los parámetros analizados por los expertos cabe destacar cambios en la biodiversidad, salud del suelo, tasas de crecimiento y rendimiento del cultivo de palma aceitera.
El proyecto TRAILS demuestra que es posible integrar prácticas agroforestales en la producción de palma aceitera sin comprometer su rentabilidad. La diversificación de cultivos no solo contribuye a la conservación de la biodiversidad y la mejora de los servicios ecosistémicos, sino que también puede hacer que las plantaciones sean más resilientes ante el cambio climático.
Concluyendo que, para maximizar el impacto de estos estudios, es fundamental replicar estos modelos en diferentes regiones, lo que permitirá obtener datos más precisos y optimizar su implementación a gran escala. Además, la adopción de enfoques agroforestales en las políticas agrícolas y en los procesos de certificación del aceite de palma juega un papel clave en la transición hacia un modelo productivo más equilibrado, sostenible y compatible con la conservación del medioambiente.
Irene Castillo
Asesor científico
Bibliograía
Rival, A., Ancrenaz, M., Guizol, P. et al. Innovative planting designs for oil palm-based agroforestry. Agroforest Syst 99, 27 (2025).
h\ps://doi.org/10.1007/s10457-024-01124-1





