El objetivo principal del Reglamento de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación (EUDR) es garantizar que los bienes comercializados en dicho territorio no contribuyan a la deforestación en ninguna parte del mundo. Entre los artículos afectados por esta normativa se encuentran el aceite de palma, el cacao, el café y la madera, entre otros. En consecuencia, las empresas deberán asegurarse de que los productos que introducen en el mercado europeo no provengan de áreas deforestadas.

El pasado 2 de octubre, la Comisión Europea propuso posponer doce meses la entrada en vigor de las obligaciones del Reglamento EUDR, un asunto de gran relevancia para el sector de la palma aceitera. Esta decisión responde a las preocupaciones de varios países y empresas sobre la dificultad para cumplir con las exigencias del Reglamento en el tiempo inicialmente estipulado. El Consejo aprobó el 16 de octubre la propuesta, con lo que resta la aprobación del Parlamento Europeo para que las obligaciones impuestas por el Reglamento se apliquen, a partir de diciembre de 2025 para las grandes empresas, y en junio de 2026 para las microempresas y pequeñas empresas. Esta prórroga permitirá que todos los actores involucrados en la cadena de suministro de palma aceitera tengan más tiempo para prepararse adecuadamente y asegurar la sostenibilidad de sus prácticas.

La Comisión Europea ha escuchado las preocupaciones expresadas, sobre todo durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde varios socios internacionales señalaron que no estaban preparados para cumplir con la normativa dentro del plazo original. A nivel europeo, aunque algunas empresas han trabajado activamente en la implementación, otras manifestaron su preocupación por no poder adaptarse a tiempo.

Por este motivo, la Comisión ha propuesto dar más tiempo para que todos los actores involucrados puedan prepararse correctamente. Sin embargo, este aplazamiento no modifica ni los objetivos ni el contenido del Reglamento; solo busca asegurar que la transición se haga de manera efectiva. No obstante, y dado que falta la aprobación del Parlamento Europeo, es posible, aunque no probable, que este introduzca alguna modificación.

Además de la extensión del plazo, la Comisión ha publicado una serie de guías para ayudar a las empresas y autoridades a entender mejor la normativa. Estas guías cubren temas importantes como las definiciones de términos clave, las obligaciones de trazabilidad y las sanciones en caso de incumplimiento. También se han respondido más de 40 preguntas frecuentes que surgieron durante los últimos meses para aclarar cualquier duda que las empresas puedan tener.

Asimismo, para facilitar el cumplimiento del Reglamento, se ha desarrollado un sistema digital donde las empresas podrán registrar sus declaraciones de diligencia debida. Este sistema estará operativo desde noviembre de 2024 y permitirá a las empresas registrar sus productos antes de que la normativa entre en vigor. La Comisión también ofrecerá formación y materiales en varios idiomas para que todas las partes involucradas puedan utilizar el sistema sin complicaciones.

Irene Castillo

Asesor científico