Análisis de la brecha entre la elección de productos con aceite de palma sostenible y la capacidad económica del consumidor.

Como bien es sabido, el aceite de palma es uno de los aceites vegetales más utilizados en el mundo debido a su versatilidad, eficiencia en la producción y bajo coste, comparado con otros aceites. Se utiliza en numerosos sectores industriales, incluyendo la alimentación humana y animal, la cosmética, los productos de limpieza, los biocombustibles, así como en la industria química y farmacéutica.

El uso extensivo del aceite de palma ha generado controversias vinculadas al impacto ambiental de su cultivo, en referencia a la deforestación, la pérdida de biodiversidad y el cambio de uso del suelo. Esta situación ha motivado un mayor interés hacia prácticas de producción sostenible y a la certificación de productos que contienen aceite de palma y derivados, con el objetivo de mitigar su impacto en el entorno natural.

Como consecuencia de las características tan favorables que presenta su cultivo para la producción, la demanda mundial de aceite de palma ha aumentado exponencialmente en los últimos años. Este incremento se ha visto impulsado por el aumento de los ingresos per cápita, la urbanización, el creciente consumismo y cambios en el estilo de vida.

En un marco global en el que las preocupaciones medioambientales cobran mayor presencia, la idea del consumo responsable ha sido respaldada por numerosas investigaciones, y el aceite de palma también ha experimentado esta tendencia a través de iniciativas defensoras de su vertiente sostenible.

Los expertos han demostrado que boicotear su producción podría trasladar la deforestación a otros tipos de cultivos oleaginosos con un rendimiento inferior. Además, esto podría repercutir negativamente en los agricultores y las economías de los países productores. Por lo tanto, fomentar su uso sostenible es el mejor camino a seguir, proporcionando a los consumidores la información pertinente.

En este contexto, un grupo de expertos en la materia ha publicado un estudio titulado “Purchasing sustainable palm oil products: narrowing the intention-behavior gap”, que tiene como objetivo analizar la brecha existente entre la intención de compra del consumidor y su comportamiento respecto a la adquisición de productos que contienen aceite de palma sostenible.

Los resultados revelaron que el poder adquisitivo de los consumidores condiciona la toma de decisiones en el momento de la compra de productos, y se identificó una brecha en el comportamiento intencional del consumidor, es decir, que, a pesar de estar informados, no siempre cumplen con su intención de compra.

Por otro lado, se determinaron algunas de las variables que contribuían a esta brecha entre la intención de compra y el comportamiento, incluyendo la falta de conocimiento sobre el aceite de palma y su versión sostenible, la percepción de la disponibilidad del producto y la actitud proambiental del consumidor.

Esta investigación concluye que, a pesar de la importancia que tiene un cambio en el comportamiento del consumidor, este por sí mismo no es suficiente para impulsar la transformación de toda la industria hacia la adopción de prácticas sostenibles en la producción de aceite de palma.

El EUDR va a obligar a las empresas a que asuman una mayor responsabilidad en el uso de aceite de palma sostenible, pero el reto estará en que sean accesibles en términos de precio para los consumidores.

 

Irene Castillo

Asesor científico

 

Bibliografía

Sundaraja Cassandra Shruti, Lykins Amy Dianne, Hine Donald William. Purchasing sustainable palm oil products: narrowing the intention-behavior gap.  Front. Nutr. Sec. Nutrition and Sustainable Diets. Volume 10 – 2023.ISSN=2296-861X

https://doi.org/10.3389/fnut.2023.1329901