«Tenemos conocimiento de que las empresas palmeras invierten en proyectos de desarrollo social de salud, seguridad alimentaria, educación, acceso a agua potable, energía eléctrica e infraestructura vial»

Carlos Augusto Medrano Galicia, consejero comercial, de Inversión y Turismo de Embajada de Guatemala en España, nos explica la relevancia social y económica que el cultivo de la palma representa para el país centroamericano.

¿Cómo repercute la producción de aceite de palma en la economía y el desarrollo social de las zonas rurales de Guatemala donde están situadas las plantaciones?

Guatemala cuenta con un estimado de 171,451.81 hectáreas del cultivo de palma de aceite, representando únicamente el 2.33% del área cultivable del territorio nacional. El cultivo está distribuido en tres regiones del país: en la región sur, (conformada por los departamentos de Escuintla, Quetzaltenango, Retalhuleu, San Marcos, Suchitepéquez y Chimaltenango) representa el 21.45% del cultivo; la región nororiente (comprendiendo los departamentos de Alta Verapaz e Izabal, específicamente el Valle de los ríos Polochic y Motagua) representa el 19.93% del cultivo; y la región norte (abarcando los departamentos de Petén, parte del departamento de Alta Verapaz y Quiché) con un 58.62% siendo la región más representativa de la palmicultura guatemalteca.

Por tener presencia principalmente en zonas rurales, el aporte a las economías locales de las áreas donde opera el cultivo es significativo; por ejemplo, para el caso del departamento de Petén, las operaciones palmeras representan el 16% del PIB, le siguen los departamentos de Izabal y Alta Verapaz, cuyo aporte al PIB es de 5.42% y 4.33% respectivamente.

Además de la generación de empleo, tenemos conocimiento que las empresas palmeras invierten en proyectos de desarrollo social por medio la implementación de programas y proyectos en materia de salud, seguridad alimentaria, educación, acceso a agua potable, acceso a energía eléctrica y acceso a infraestructura vial en las comunidades de influencia en las que operan.

Según informes de las empresas dedicadas al cultivo de palma, sus proyectos sociales han impactado en:

  • Cerca de 46 mil personas beneficiadas anualmente por aportes que superan los USD 350,000 de inversión anual en programas de salud y seguridad alimentaria.
  • Programas de apoyo a la educación de más de 14 mil niños y niñas guatemaltecos con inversiones que superan los USD 265,000 anualmente.
  • Cerca de 15 mil personas beneficiadas y más de USD 1 millón de dólares de inversión en programas y proyectos de acceso a servicios locales como agua potable, energía eléctrica, infraestructura, entre otros.

Para más información sobre este reporte, puede consultarse: https://www.grepalma.org/biblioteca-virtual/desarrollo-integral

¿Qué parte del PIB nacional y del empleo se estima que está relacionada con esta industria?

Actualmente, el sector palmicultor de Guatemala aporta el 1.09% del Producto Interno Bruto nacional y representa divisas por más de USD 400 millones anualmente. Es un sector que promueve la economía formal y genera más de 30 mil empleos directos y 143,000 indirectos. Se constituye actualmente como el sexto país productor de aceite de palma del mundo, el segundo país productor de aceite de palma de Latinoamérica, y el tercer exportador de aceite de palma del mundo.

¿Qué medidas está adoptando el Gobierno de Guatemala para mantener el equilibrio entre el crecimiento económico y la protección del medio ambiente?

Todas las empresas establecidas en Guatemala, deben garantizar el cumplimiento de la normativa legal ambiental vigente en el país; entre ellas, la Ley de Protección y Mejoramiento del Medio Ambiente, Decreto 68-86; Ley de Áreas Protegidas, Decreto 4-89; Reglamento de Evaluación, Control y Seguimiento Ambiental, Acuerdo Gubernativo No. 137-2016; Reglamento de las Descargas y Reúso de Aguas Residuales y de la Disposición de Lodos, Acuerdo Gubernativo No. 236-2006.

Específicamente en el caso de la agroindustria de aceite de palma de Guatemala, el Gobierno de Guatemala a través del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales y del Consejo Nacional de Áreas Protegidas, ha promovido y mantiene la verificación del cumplimiento de la legislación vigente y específicamente de la Guía ambiental de la agroindustria de palma de aceite de Guatemala, que fue publicada por el MARN en el año 2019 y que establece los planes y acciones que deben ser implementados por las empresas que se dedican a la producción de aceite de palma para prevenir y mitigar los impactos al medio ambiente.

Asimismo, el Gobierno ha participado en procesos que han orientado al sector a establecer compromisos tales como:

  • Política Ambiental y de Cambio Climático de GREPALMA y sus Socios.
  • Guía Ambiental de la Agroindustria de Palma de Aceite en Guatemala,Acuerdo Ministerial 279-2019.
  • Compromiso Voluntario para la Cero Deforestación.
  • Política de Respeto a los Derechos Humanos de GREPALMA y sus Socios.

Aquí en España, la percepción de los consumidores sobre el aceite de palma suele ser negativa, ¿es similar en Guatemala?

La percepción sobre el aceite de palma, considero a nivel mundial, suele ser negativa, pero existe mucha desinformación sobre ello; siendo el aceite de palma una materia prima esencial para la fabricación de alimentos y de productos de salud e higiene y siendo el aceite vegetal más utilizado a nivel mundial (el aceite de palma constituye el 35% de los aceites vegetales) es importante dar a conocer las mejores prácticas que se están implementando.

Por ejemplo, en Guatemala, en el año 2019, la Gremial de palmicultores de Guatemala -GREPALMA- que agrupa pequeños, medianos y grandes productores de palma, realizó públicamente el compromiso voluntario para la cero deforestación y actualmente dicho compromiso está siendo monitoreado satelitalmente. Asimismo, han promovido y adoptado una Política de respeto a los Derechos Humanos para asegurar la sostenibilidad del cultivo.

Guatemala actualmente es el líder mundial en cuanto a productividad por hectárea; la media de producción es de 18 toneladas de fruta por hectárea, en Guatemala, la media oscila las 26 toneladas de fruta por hectárea y se obtienen hasta 6 toneladas de aceite por hectárea cuando en otros países productores se llega a 3.8 toneladas; detrás de un indicador de esta naturaleza, se reflejan buenas prácticas productivas, eficiencia operativa, alta tecnificación y capacidad instaladas así como uso eficiente de recursos.

Asimismo, es importante dar a conocer que, comparado con otros aceites vegetales, el aceite de palma es altamente eficiente en uso de la tierra y requiere menor uso de fertilizantes y herbicidas; de hecho, el cultivo ha ido evolucionando en la incorporación de fertilizantes orgánicos y controles biológicos para asegurar la calidad de producción.

En su opinión, ¿están los consumidores de España o de la UE al corriente de cómo se produce y fabrica el aceite de palma en otros países?

Posiblemente tienen conocimiento general de cómo el aceite de palma se produce en países asiáticos por ser los mayores productores a nivel mundial; sin embargo, hay poco conocimiento sobre cómo el aceite de palma es producido en Latinoamérica y en este caso, en Guatemala.

En los últimos años han surgido regulaciones y campañas en contra del uso del aceite de palma, generalizando que el mismo no se produce de manera sostenible. Sin embargo, existe evidencia que demuestra que el establecimiento y crecimiento del cultivo de palma de aceite en países latinoamericanos ha sido considerando prácticas diferenciadas y sostenibles; en Guatemala, el 53% del cultivo está certificado bajo estándares de sostenibilidad como el de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO) e ISCC y se espera que este dato, en no más de 5 años, suba al 70%.