EFSA actualiza el informe sobre posibles efectos a largo plazo de los contaminantes en los aceites vegetales y otros alimentos

  • La actualización de la EFSA mantiene su recomendación sobre el glicidol, sobre el que se espera que la Comisión Europea emita una propuesta próximamente. 
  • En cuanto al 3-MCPD, EFSA ha revisado los niveles de seguridad para incrementarlos desde los 0,8 microgramos por kilogramo de peso corporal, hasta un límite de 2 microgramos. 
  • Esto implica un acercamiento a la posición de JEFCA (FAO / OMS), que recomienda un límite máximo de 4 microgramos. 
  • Inicialmente, EFSA había sido más restrictiva en los límites de 3-MCPD de lo que recomienda en este último informe.

LA OPINIÓN CIENTÍFICA

En mayo de 2016, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) evalúa la existencia de contaminantes en aceites vegetales y otros alimentos, básicamente en el proceso de desodorización[1]. En su opinión científica se constata que durante las altas temperaturas que se alcanzan en este proceso se producen unas sustancias (glicidol, 3-MCPD y 2-MCPD) que pueden suponer a largo plazo riesgos para el consumidor medio de estos productos, especialmente menores y consumidores de alta frecuencia de los mismos. Estos hechos se producen en mayor grado en el aceite de palma.

En cuanto al glicidol, por su potencial efecto genotóxico y carcinogénico, la EFSA propone un margen de protección alto para menores y consumidores de alta frecuencia, a la vez que reconoce que la industria ha reducido a la mitad el riesgo de exposición entre los años 2010 y 2015.

Respecto al 3-MCPD, la opinión de EFSA en sus primeros estudios pone un límite de 0,8 microgramos por kilógramo de peso y día, basándose en estimaciones de test realizados sobre animales en laboratorio.

En noviembre de 2016, el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JEFCA) llega, sin embargo, a conclusiones diferentes que la EFSA, y propone para el 3-MCPD un límite de 4 microgramos por kilógramo de peso y día.

A la vista de las diferencias, la EFSA decide en enero de 2017 revisar su punto de vista para analizar la divergencia. Lo que hoy comunica la EFSA es precisamente el resultado de este ejercicio, que ha supuesto la modificación de la opinión científica inicial.

Para el 2-MCPD, la información toxicológica se muestra aún limitada como para establecer algún nivel de seguridad.

En función de la opinión científica de la EFSA, la Comisión Europea junto con los Estados miembros, procederá a su análisis para adoptar en su caso las medidas que correspondan con vistas a adaptar los niveles máximos de 3-MCPD, glicidol y sus esteres, a través de reglamentación comunitaria.

Hay que resaltar que hasta el momento, ni la Comisión ni los Estados miembros han pedido por causa de estos contaminantes la retirada de productos del mercado ni el cambio de formulación de productos que contengan aceites vegetales, entre ellos el aceite de palma (ver anexo). La misma respuesta ha sido la de otros organismos internacionales, como el mencionado JEFCA.

LA RESPUESTA DE  LA INDUSTRIA

Como apunta el documento del Grupo de Trabajo de contaminantes de la EFSA, mencionado anteriormente, la industria alimentaria, entre 2010 y 2015, puso en marcha una serie de medidas de mitigación para reducir a la mitad el riesgo de exposición al glicidol.

A partir de esa fecha (2015), el sector, a través de su organización, la asociación de industrias europeas de aceites vegetales (FEDIOL), puso en marcha un acuerdo interno para reducir progresivamente el glicidol a un máximo de 1 ppm hasta septiembre de 2017. (A partir del 1 de septiembre máximo 1 ppm en aceite y/o grasas).

Para poner en marcha estas medidas la industria ha desarrollado tres métodos de análisis, que han sido validados, y que se unen a los establecidos por el JRC (Joint Research Center) de la Comisión Europea.

Además, en los últimos años, la industria no solo ha ido adaptando sus procesos para acomodarse a los nuevos requerimientos, sino que ha llevado adelante una ingente labor de seguimiento y recopilación de datos que han servido a las autoridades y, en especial la EFSA, para avanzar en el conocimiento y la evidencia científica, bases de su opinión, según lo establecido en la Recomendación UE 2014/661.

  • Statement Fediol y 2- and 3-MCPD Esters & GE:

http://www.fediol.eu/data/FEDIOL%20statement%20on%20EFSA%20updated%20Opinion%20on%203-MCPDE%20-%20draft%201001.pdf

http://www.fediol.be/web/2_%20and%203_mcpd%20esters%20and%20ge/1011306087/list1187970223/f1.html

Para la Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible, el avance que supone esta nueva opinión no hace sino afirmar la confianza en el sistema de evaluación del riesgo y de la seguridad alimentaria del sistema europeo, del más alto grado de protección del consumidor, y de la seguridad jurídica para los operadores alimentarios.

 ANEXO.

¿CÓMO SE CONTROLA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN EUROPA?

El sistema de seguridad alimentaria europeo, establecido en el Reglamento 178/2002, se considera el de más altos estándares y el más avanzado a nivel internacional.

En el caso que nos ocupa, el de los contaminantes, la evaluación del riesgo corresponde a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que sobre la base de la independencia y la evidencia científica, la objetividad y la transparencia, emite sus dictámenes.

Cuando la Comisión o un Estado miembro identifican un factor de peligro, la EFSA convoca un Grupo de Trabajo (en este caso, el de los contaminantes) para analizar el riesgo.

El Grupo de Trabajo (link), sobre la base de la evidencia científica, el apoyo de expertos, la literatura y los datos disponibles, emite un borrador de informe.

En ese informe se establece la denominada dosis comparada del límite de confianza más bajo (BMDL), y a partir de ahí el “margen de exposición”, que es el índice de preocupación para la salud manteniendo el nivel de exposición más bajo posible, para no afectar a la salud del consumidor.

Dicho borrador de informe pasa posteriormente al Comité Científico de la EFSA, que adopta finalmente por consenso el informe o dictamen final.

El sistema se cierra con el envío de dicho informe a la Comisión Europea, que junto con los Estados miembros evalúa la situación y propone aplicar valores indicativos, análisis continuados, investigación continua, o en su caso, legislar con los correspondientes límites.

Más información:

[1] La desodorización es uno de los procesos clave en la refinación de aceites vegetales, ya que es fundamental para conseguir un aceite comestible en condiciones de seguridad y calidad. Durante este proceso, se llega a más de 200 grados centígrados.

El documento completo se puede consultar en este enlace

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